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03 febrero 2010

¿Cuestión de calor, de temperatura… o de las dos cosas? (II)

 
(Imagen: Wikipedia)
¿Qué tal? ¿Te quedó claro el pequeño lío de ayer? Eso espero, porque ahora vamos a plantearnos la siguiente pregunta:
¿Por qué si estamos descalzos y pisamos el suelo de nuestra habitación notamos más frío que si pisamos descalzos sobre la alfombra? Se supone que tanto el suelo como la alfombra están a la misma temperatura, ya que están en el mismo sitio. ¿Entonces?

Ahora es cuando interviene algo que ya dijimos ayer de pasada: hay cuerpos que transmiten muy bien el calor (conductores) y otros que lo transmiten muy mal (aislantes).

Cuando pisamos el suelo, por ejemplo de mármol, sentimos frío, ya que el mármol es un buen conductor del calor, así que el calor de nuestros pies pasa muy rápidamente al mármol, que lo reparte velozmente por toda la superficie del suelo: el flujo de energía calorífica es rápido.

Sin embargo, cuando pisamos la alfombra no la notamos tan fría. Eso es porque el tejido de la alfombra, por ejemplo, la lana, es un mal conductor del calor, de modo que nuestros pies le pasan calor a la alfombra pero ésta lo reparte despacito: el flujo de la energía calorífica es lento.

La madera conduce mucho peor el calor que el mármol por eso los suelos de madera los notamos más cálidos; sin embargo, los notaremos más fríos que un suelo alfombrado, ya que a pesar de ser una mala conductora del calor, lo hace mejor que el tejido de la alfombra.

¿Nos planteamos una última pregunta? 
Una cálida tarde de verano nos vamos al parque y encontramos, justo al lado uno del otro, un banco de metal y otro de madera. Los dos estarán a la misma temperatura; sin embargo, notaremos el de metal más caliente (no vale decir que es porque el de madera está a la sombra, a los dos les da el sol por igual).

¿A qué es debida esta diferencia? La explicación vuelve a ser de nuevo la facilidad del metal para conducir el calor (es un cuerpo conductor) y la transmisión más lenta del calor por parte de la madera (es un cuerpo aislante).

Al tocar el banco de metal (vamos a imaginarnos que con la mano, pero podría ser con otra parte del cuerpo), el calor fluye con rapidez del banco a nuestra mano y lo notamos muy caliente. Cuando tocamos el banco de madera, la madera hace pasar el calor hacia la mano con más lentitud y por eso la sensación de calor es menor.

En resumen:
1º. Llamamos cuerpos conductores a los que dejan pasar el calor con facilidad, es decir, rápidamente.
2º. Llamamos cuerpos aislantes a los que les cuesta dejar pasar el calor, es decir, lo transmiten lentamente.

Aquí tienes la primera parte de este artículo:

¿Y bien? ¿Te has enterado de algo o te he hecho sudar con tanto lío? Vaya, se me ocurre otra pregunta: ¿por qué cuando sudamos sentimos frío?
Pero no, no te preocupes no te la voy a contestar ahora.

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